Desde FDAPA lamentamos la oportunidad perdida por las fuerzas políticas de demostrar que la Educación es su prioridad. Con esta nueva Ley tenían una gran oportunidad de llegar a un Pacto de Estado Educativo y una vez más ha quedado demostrado que determinados partidos políticos sólo entienden la Educación como arma ideológica. Nos hubiera gustado una Ley más valiente, que pusiera a la Educación en el centro del desarrollo cómo País que sinceramente creemos que es más necesario que nunca. No siendo la Ley que esperábamos, no podemos ni debemos dejar que se mienta ni se intente utilizar a las familias con interés partidista.
La Ley dice lo que dice y no otra cosa, con lo cual, desde FDAPA creemos imprescindible aclarar determinadas informaciones sesgadas e incluso malinterpretadas con conocimiento de causa.
Vamos a ello:

  1. No se cierran los Centros de Educación Especial, lo que hace esta Ley es decir que en lo posible, sería deseable la inclusión en los llamados “centros ordinarios” del alumnado con NEE, cuando estos cuenten con las instalaciones y el personal que lo haga posible, creemos que es más un deseo que una realidad a corto plazo.
  2. Se elimina el derecho de las familias a elegir el centro, qué suponemos se refieren las críticas a los Centros Concertados, cuando lo que hace en realidad es preservar a las familias de las malas prácticas de algunos centros que cobran cuotas abusivas en una enseñanza sostenida con fondos públicos, lo cual es ilegal pero sobre todo, discriminatorio, siendo en la práctica los Centros quienes eligen al alumnado de entre las familias que sí pueden pagar.
  3. No desaparece el Concierto Educativo, sólo dejarán de sostenerse con fondos públicos aquellos centros que segregan por sexo, algo incomprensible hoy día y qué atenta contranuestra propia Constitución.
  4. La Religión no desaparece del currículo, qué sería lo deseable porque siempre hemos defendido que pertenece al ámbito privado y que lo que debería estar en el currículo es Historia de las Religiones y no una asignatura que entiende de fe. Lo que sí cambia es que deja de contar para la promoción y para la nota media, así como para la obtención de Becas.
  5. El castellano no desaparece en ninguna Comunidad Autónoma, porque ya tienen su propia Ley de inmersión lingüística y se sigue estudiando en castellano además de en la lengua cooficial. Pareciera que conocer algún idioma más del Estado Español fuera contraproducente para la educación del alumnado pero nadie ha podido explicar porque.
  6. No es cierto que el alumnado vaya a dejar de repetir curso (algo que no ha demostrado efectividad en la mejora de la educación) o que va a promocionar y obtener títulos alegremente, será siempre el equipo docente, exactamente cómo hasta ahora, quien decida de forma colegiada.
  7. Una bondad de la nueva Ley a destacar es la prohibición de dar suelo público, ese que nos pertenece a todos los ciudadanos de cada localidad donde pagamos nuestros impuestos, para la construcción por parte de empresas privadas, de nuevos centros concertados.
    Hay muchos aspectos más que analizar y debatir, pero fundamentalmente debemos exigir que esta Ley cuente con una Memoria Económica adecuada, sin ella, no hay posibilidad de cambio.